PONENCIA
"El Pinsapo como Árbol Nacional Andaluz"
© Andrés Rodríguez González y Rafael Flores Domínguez. 
© X Congreso sobre el Andalucismo Histórico

CONCLUSIONES

 

 

Ponencia presentada en el X Congreso sobre Andalucismo Histórico. Fue aceptada por el comité organizador y elevada a sus conclusiones.

"El Pinsapo como Árbol Nacional Andaluz"

El pinsapo es un árbol majestuoso cuya sola presencia justifica la existencia de los Parques Naturales de Grazalema y el de La Sierra de las Nieves y un espacio con otra figura de protección:
Los Reales de Sierra Bermeja. Es el árbol emblemático de la Serranía de Ronda en su sentido más amplio, superando los límites provinciales y, ¿por qué no?, de toda Andalucía; en estado natural sólo existe en el norte de Marruecos formando un pequeño bosque en las cercanías de Xauen (se discute aún sobre si se trata de la misma especie o no) y en comarca donde nos encontramos, en tres masas boscosas que son: Los Reales de Sierra Bermeja entre Estepona, Genalguacial y Jubrique; en la Sierra del Pinar entre Grazalema y Benamahoma y en la Sierra de Las Nieves entre los municipios de Parauta, Ronda, El Burgo, Yunquera y Tolox.

Biológicamente los pinsapos son abetos y pertenecen al grupo de las gimnospermas o plantas sin flores verdaderas, como los cedros, pinos y cipreses por solo citar los más conocidos. Necesitan alta humedad y laderas de umbría o suelos que retengan una cierta cantidad de agua. Es un árbol que puede alcanzar los 25-30 m. de altura en el campo, en jardines puede llegar a ser más alto. La forma de 1 copa es cónica, muy perfecta, con ramas desde la misma base del tronco cuando se encuentra aislado. La copa es densa y oscura observándose a veces individuos azulados mezclados con la masa principal; las raíces son gruesas y largas, a veces muy superficiales. El tronco es recto y cilíndrico, en los individuos viejos se presenta irregular y retorcido perdiendo completamente su forma piramidal. Las hojas tienen forma de aguja, rígidas y algo punzantes, una hoja puede llegar a vivir hasta 15 años, la edad máxima entre todas las gimnospermas. Son árboles que presentan los dos sexos en el mismo individuo, es decir, son machos y hembras a la vez, pero para evitar la autofecundación, las piñas femeninas están en la parte alta del árbol y las masculinas en la parte media. Producen unos pequeños piñones en forma de cuña que caen al suelo al desintegrarse la piña en otoño, tienen una pequeña ala membranosa que les ayuda en la dispersión por el viento.

Distribución:
Aunque puede parecer raro, alrededor del Mediterráneo viven nueve especies de abetos que son el residuo de los extensos bosques de coníferas que existieron en esta zona hace unos20 millones de años, antes de retirarse los hielos en el cuaternario. Una de esas especies es el Abies nordmanniana que habita en las montañas del Cáucaso, sin duda es el origen del extendido error sobre la existencia de pinsapos en los Montes Urales, confundiendo este otro abeto con el pinsapo y los Urales con el Cáucaso.

El más emparentado con nuestro pinsapo es el Abies numidica o abeto de Argelia, vive en la atormentada región de La Kabilia lo que explica el desconocimiento que de esta especie se tiene. Ninguna de las especies de abetos circunmediterráneos forma extensos bosques como los que existen en el norte de Europa o Canadá.
El pinsapo necesita condiciones de humedad altas, más de 1.000 litros por metro cuadrado y año, veranos cortos y temperaturas medias inferiores a 12 grados, suele vivir en las umbrías de las laderas con fuerte pendiente, entre los 1.000 y 1.600 metros de altura, es bastante independiente del tipo de suelo, en los últimos tiempos está conquistando laderas orientadas a la solana pero siempre que los suelos puedan retener agua en cierta abundancia, en condiciones naturales crece tanto en rocas calizas como en las rocas magmáticas.
Forma tres masas boscosas en la Serranía de Ronda; en la Sierra de Las Nieves ocupa una gran extensión, cerca de 3.000 hectáreas de pequeños y separados bosques en forma pura o mezcla-do con otras especies, en esta zona se encuentra en plena expansión; en la Sierra del Pinar de Grazalema ocupa unas 500 hectáreas formando un bosque único, en la Sierra Bermeja apenas ocupa unas 70 hectáreas y se encuentra en retroceso quizás influido por el clima costero cercano o por que este pequeño pinsapar ha sufrido importantes incendios que lo han dividido actualmente en tres pequeños bosquetes.
Descubrimiento: 
El descubrimiento para la ciencia se debe a los farmacéuticos malagueños Haenseler y Prolongo que mostraron en sus herbarios ramitas de pinsapo al botánico Edmond Boissier, de Ginebra, que visitó la ciudad de Málaga en 1837. En Estepona tuvo ocasión de ver pinsapos con sus propios ojos pero sólo en otoño y acompañado en una excursión científica por sus amigos Haenseler y Prolongo llegó a identificar el árbol a través de sus piñas como perteneciente al genero Abies. Nada mejor que las palabras de E. Boissier recogidas de su libro "Voyaje Botanique dans le midi d'Espagne" para describir la emoción del momento: . muy cerca de allí, el guía nos enseñó desde lejos el primer pinsapo; dando gritos de alegría corrimos llenos de emoción, pero por desgracia el árbol no llevaba ningún fruto, un segundo, un tercero me dieron sucesivamente falsas esperanzas, al fin tuve bastante suerte y vi uno cuyas ramas superiores estaban cargadas de conos erguidos. Nos apresuramos a trepar para recogerlos y ya no quedaron dudas sobre el género de este árbol singular Era ciertamente un Abíes próximo a nuestro abeto común... Boissíer publica el descubrimiento en una revista el año siguiente y le da el nombre científico por el que es conocido, Abies pinsapo. En la zona es conocido popularmente también con el nombre de pinzapo. 
Antes pudo ser conocido por Simón de Rojas Clemente y Rubio, el sabio moro, que estuvo herborizando por la Serranía, aunque no se tiene constancia escrita de ello. La primera cita del pinsapo data del año 1754, cuando se hace un inventario de los árboles existentes en los baldíos, dehesas reales y montes de los pueblos adscritos a la marina. En los montes públicos de la Serranía de Villaluenga (hoy Grazalema) se localizan un total de 1.195 pinsapos. Relaciones de la misma época contabilizan también 3.000 pinsapos "nuevos" en la comarca de Genalguacil-Estepona y 150 en Casaras. Curiosamente no se cita en la Sierra de la Nieve.
Pocos años después, en el año 1775, Guillermo Bowles en su libro "Introducción a la Historia Natural, y a la Geografía Física de España", lo cita con el nombre de Abetes.
La actuación humana:
Se conocen abundantes referencias sobre la evolución del pinsapar desde la segunda mitad del siglo pasado hasta la actualidad, antes de esa fecha se tienen pocos datos. La leyenda de que los mástiles de la Armada Invencible eran de pinsapo, aunque extendida en la Serranía, no está confirmada; además la madera de pinsapo es de mala calidad ("eres mas malo que la madera de pinsapo" se dice en la zona), sí se tiene constancia escrita que para la armada que debía llevar a Felipe II a Inglaterra en 1554, se habían adquirido 98 docenas de tablas de pinsapo que se usaban para las divisiones de compartimentos interiores en los buques.

Hasta el siglo pasado la extracción de madera de pinsapo debió ser poco importante por las dificultades de comunicaciones; sin embargo a nivel local e intracomarcal si era bastante utilizado; los carboneros, la minería, las actividades de los pozos de nieve, el sobrepastoreo y los incendios llevaron a esta especie a una situación próxima a la desaparición. Así, Antonio Laynez, en 1868, calculada que en la Sierra de La Nieve no habría más de 26.000 pinsapos y casi todos viejos.
Se tiene referencia de la corta de pinsapos en las fincas de Berranga y Las Tablas en la Sierra de Las Nieves, para utilizar su madera en las traviesas de la línea ferroviaria Algeciras Bobadilla en los años treinta del siglo Xx. Estas fincas eran limítrofes con los de Propios de Ronda. Aún se pueden ver pequeños rodales de

pinsapos salvados de la tala en los alrededores del Cortijo de Berranga y del carril del Sabinal. Se comenta que antiguamente los jóvenes de Yunquera cuando cortejaban a una señorita, le traían como prueba de amor, un tronco de pinsapo, mientras más grande mejor; por suerte estas costumbres no se llevan a cabo hoy en día.
Un análisis más detallado de la influencia humana sobre los pinsapar será objeto de análisis en otro número de la revista.

A raíz del descubrimiento del pinsapo para la ciencia comienzan las primeras iniciativas para la protección de esta especie; estableciéndose a finales del siglo pasado los primeros guardas del pinsapar de los Montes de Propios de Ronda que sobre todo se encargan de hacer cumplir a los arrendatarios de los pastos, la nieve y el esparto, las condiciones de los contratos.
En el año 1945, los terrenos de las tres cañadas sobre las que se extiende el pinsapar de Ronda, propiedad municipal, fueron adquiridos por el Estado por una cantidad superior a los diez millones de pesetas, un precio muy alto para la época; en realidad, se trató de una condonación de la enorme deuda que el municipio tenía en aquel tiempo.
Los pinsapares de Grazalema y Sierra Bermeja sabemos por la bibliografía que no estaban en mejores condiciones que los de la Sierra de La Nieve; en el libro "Descripción Geográfica y Geológica de la Serranía de
Grazalema" de 1917, Juan Gavala y Laborde escribe textualmente" . . y a los ojos del viajero ofrecen triste espectáculo los miles y miles de pinsapos cortados hace años por un explorador de montes a la antigua usanza que hasta después de hecha esta tala impremeditada no se enteró de que las dificultades del transporte imposibilitaban en absoluto la salida de la madera; y así fueron destruidos más de 15.000 árboles, que en su mayoría han sido posteriormente pasto de las llamas". Las llamadas a la protección de es-tos bosques se sucedieron durante todo este siglo; en el año 1927 se publicaba en la revista de alpinismo "Peñalara" un artículo sobre la Sierra de Tolox, en el que se solicitaba para estas montañas la catalogación de Parque Nacional. Asociaciones, científicos que vienen por la zona y entidades locales de Málaga también se preocupan por la conservación de esta especie. Por fin se empieza a proteger con eficacia primero el pinsapar de Grazalema que es declarado como parque natural en 1984, después Sierra de Las Nieves en 1989 también como parque natural y Los Reales de Sierra Bermeja que goza de protección como paraje natural.
Comparando fotos del año 1964 realizadas por M. Álvarez Calvente editadas en el libro "Gestión y conservación de los pinsapares andaluces" con la actualidad, observamos que el pinsapar está en franca expansión. También espectacular resulta la comparación entre fotografías del libro de Barbey del año 1925 y las actuales.
Protegidos ahora por la administración medioambiental de la Comunidad Autónoma de Andalucía, los problemas que pueden afectar a estos bosques son el posible cambio climático a nivel global, los incendios forestales en alto grado y en menor medida los parásitos como el perforador.
Propuesta:
Los bosques de pinsapos han formado parte de la historia de Andalucía desde la formación de la estructura física de este territorio, su relación con los humanos ha sido difícil pero actualmente está reconocido su valor científico lo que garantiza el interés en su supervivencia, aportan al paisaje andaluz una imagen de belleza única y diferente que pensamos debe ser reconocida con carácter oficial.
Determinadas nacionalidades han hecho de algunos árboles sus señas de identidad, por sólo citar algunas podemos hablar de Euskadi y su roble de Guernika, Madrid y el madroño.
Argumentos de tipo medioambiental, social, histórico y de identificación con la formación del territorio andaluz tienen suficiente peso para proponer que este X Congreso de Andalucismo Histórico asuma como suya nuestra propuesta de que se reconozca como árbol andaluz al Pinsapo y se eleve a las más altas instituciones andaluzas como una de las conclusiones del Congreso.

Bibliograifa básica:
- "La Sierra de Las Nieves:
Rutas y Leyendas". Rafael Flores y
Andrés Rodríguez. Editorial Miramar.
220 pág. 1997.
- "Descripción Geográfica y Geológica de la SerraníadeGraaalema". Juan Gavala y Laborde. Boletín del Instituto Geológico y Minero de España. Tomo >OO(IX pág. 3-143.1917.
- 'Viaje Botánico al Sur de España durante el año 1837". Charles Edmond Boissier Traducción Francoise Clementi. Edita Fundación Caia de Granada. universidad de Málaga. 1995.
- "A través de los Bosques de Pinsapo de Andalucía". A Barbey. Traducción de Fernando Díaz del Olmo. Edita Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía. 1996.
Resumen:

La Ponencia se acompañará de un audiovisual donde se incidirá sobre otros aspectos de interés relacionados con el pinsapo y que creemos justifican con creces nuestra propuesta.

 

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