LOS MUCHACHOS DE MANOLO
© Alfonso López Domínguez
Al final se deshojó la margarita. La alcaldesa otorgó a su tía María Isabel Morales Ovalle el poder en materia urbanística. Tanto monta, monta tanto. Es bueno que no se dispersen los criterios y que todo quede en familia, no sólo ideológica, sino también dentro de aquella familia de derecho natural que se anima en los ritmos vitales de la misma sangre, para que no haya dispersión en la entropía, sino orden y concierto en la armonía, aquella que otorga al ser humano su pertenencia a una misma estirpe. Suerte a la nueva delegada, y que pida colaboración cuando la necesite.
Como estamos de buenas, nada de músicas, y además, el tema que más se ha escuchado en este último Rocío ha sido la melodía de "papichulo", entonada repetidas veces en honor del destacado prócer local que ya sabemos. Por otra parte, hay que volver a felicitar, en tan escaso período de tiempo como el que media desde las últimas elecciones, a los señores Ramírez y Valencia, este último nuevo coordinador de obras, cuya meteórica carrera casi nos deja sin aliento a la hora de las loas y los parabienes.
Tengo que renovar una vieja petición ante la nueva delegada de Tráfico, señora Vivas. Como estamos de buenas, por favor, haga algo para intentar buscar una solución al cruce de la Clínica. Son miles y miles de vehículos, a los que se suman los cientos y cientos que van y vienen todos los días hacia y desde Arriate y la Sierra Norte de Cádiz, en lo que constituye un auténtico tapón al desarrollo y expansión de Ronda por esa zona. Que no pase como con los aparcamientos del centro, única razón por la que quizás la idea de un Centro Comercial no podrá prosperar nunca, porque quizás también sea ya demasiado tarde.
Dicho esto, y con la intención de cerrar definitivamente la discusión, me van a perdonar los señores lectores, pero me tengo que enganchar otra vez con cierto caduco y prescrito "analista", que ya escribe probo con b y provecto con uve, dada su absurda obcecación en seguir hablando de lo mismo, y que se está poniendo tela de pesadito con la retirada de Irak. Olvídate ya del rollo, hombre, que tienes pagado un menú para que te lo comas el día 30 en Casa Eugenio.
Hablas de miles de millones, pero no dices cuánto nos han costado las torpezas y las trolas de este gobierno que tenemos ahora, que no han parado de meter la pata desde que cogieron el poder. Luego, olvidas que parte de ese dinero ha sido para pagar salarios a trabajadores de la Defensa. Nuestros soldados no son tus muchachos, ni de nadie. Son los dignos representantes de una democracia occidental y moderna, que tiene el sagrado deber solidario de ayudar a las naciones más desfavorecidas o con graves problemas.
Luego, te empeñas en obviar la labor humanitaria realizada. En cifras: destrucción de 70.000 piezas de material bélico, asistencia sanitaria a unas 8.000 personas, formación de 1.400 agentes de la defensa civil iraquí, reparto de casi 100 toneladas de alimentos, ropa y material sanitario, rehabilitación de decenas de colegios, del hospital general de la zona y de decenas de infraestructuras. Como dice un editorial de ABC: un trabajo bien hecho.
Juegas a moralista. Para eso ya está el Vaticano. Te remito a una editorial de la revista La Civiltà Católica, de antes de la retirada, para que se lo leas a Bono, cuando le pongas tu medallita particular, que él te devolverá: "sería un grave error político y moral que los países europeos que han enviado soldados abandonen Irak"..., incluso a la vista "de los inmensos desastres causados por la guerra, no pueden negar su ayuda ni siquiera los países que eran contrarios a la guerra por razones morales o políticas".
Por último, entre los Milagros de Nuestra Señora, de Gonzalo de Berceo, supongo que quedará un lugar para la inexplicable desaparición de mi firma, de un artículo de cinco páginas, que mandé a la revista de la Hermandad de la Cabeza. Pero dejemos simplemente apuntado el asunto, que ya se encargará de interpretarlo el amigo Manolo. Debe haber algo de freudiano en todo esto.