Artículo aparecido el día 25 de junio de 2004

© Alfonso López 

..

..

 

EL BUITRE LEONADO © Alfonso López Domínguez
Está todo tan tranquilo, hace tanto calor, que hasta la tele se escacharra, y cuando se espera ver a la madre de todas las ruedas de prensa, tan sólo aparece la radiación de fondo del big bang originario, por lo que nos quedamos a dos velas, como cuando se ha ido la luz tantas y tan repetidas veces en estos días, sin la más mínima explicación convincente por parte de Sevillana Endesa. Son cosas que pasan en nuestro abarrotado mundo, en un abarrotado país donde ya casi no cabemos de tanta gente como se ha replegado. Todos en casita con Zapatero, hasta la Selección.
Mientras tanto, el sexo débil masculino, que constituye casi la mitad de la población, es acongojado con leyes rarillas y vituperado y puesto en mofa con faltas de respeto como la exhibición del supuesto miembro de cierto monje ruso, detalle de mal gusto que nos hace pensar si la ley del péndulo no se estará pasando varios pueblos de una vez . A ver si esto de ser hombre blanco, bajito o gordito y votante PP, se va a terminar convirtiendo en un verdadero infierno de cobardes, como dice el diario In Mundo refiriéndose al papel de los chicos del ex entrenador Sainz (qué decepción).
Ahora se inventan un referéndum de chichimona para amenizar la serpiente de verano y de paso fastidiar las vacaciones a más de uno. Anda ya, con las pamplinas... como decían Carlos Cano y su murga los currelantes, en Europa pintamos menos que pichafloja. Sería mejor si la capital del Estado se pasara a Lisboa, donde ya se habla portugués, además de catalán. Seguro que la propuesta le gusta a Chaves, cuyo apellido es de origen lusitano, pasando luego a Extremadura. A saber lo que le habrá propuesto Maragall, cuya tía abuela era de Jerez.
Pero volvamos a Ronda, que esos de por ahí poco o nada nos van a arreglar, pues son más falsos que los candados de chamorro. Aquí se están abriendo paso establecimientos de gran calidad turística, ahora que la afluencia de turistas afloja que da gusto, debido a los acontecimientos internacionales. No obstante, nos queda el consuelo, a los habitantes locales, de poder ir a disfrutar de aquellas maravillas pensadas en principio para los de fuera, con lo que nos podemos replegar en nosotros mismos y marcharnos a lugares como el restaurante del Hotel Montelirio y su magnífica cocina sefardí, traída de Estepona por la familia propietaria. 
Así que Juan Ocaña y un servidor dejamos a Rafael Aguilera recitando los apellidos del señor conde, que se sabe de memoria, y nos fuimos al restaurante Albacara (del arábigo Al-baqqara, la vaquería) a ponernos de grana y oro en un paraje tan bien restaurado por el arquitecto Santos Buendía, que sólo se puede añadir una frase: qué maravilla. Todo un ejemplo a seguir en las futuras restauraciones de restaurantes (valga la redundancia), que sin duda se prodigarán en la misma zona, dada la extraordinaria singularidad de esta cornisa sobre el tajo.
Y poco más que reseñar, en este plácido solsticio veraniego de la noche de San Juan, a partir del cual los días son cada vez más cortitos, hasta llegar a la no menos plácida penumbra de los días otoño-invernales que tanto echamos de menos los que padecemos tanto las calores, sobre todo en algunos locales tan mal acondicionados como los que por desgracia frecuentamos, gracias a la desidia de los dueños o impericia y flojera de los encargados. Si quieres estar fresco todo el día, cogerás una pulmonía. Y el que quiera sudar, que se vaya a escardar.
Siguen, por tanto, pasando los días, hasta llegar al número de mil, y aquí estamos con la tregua (la verdad es que lo están haciendo muy bien), y aquí seguimos, abandonados que fuimos por Benítez, Nieto, Fraile, Herrera, y tantos otros que tan buenas tardes nos dieron. Pero, no importa. Al final, como bien recuerda Nacho, se nos soltarán las emociones, igual que cuando Rick le dice a Ilsa aquello de que: "siempre nos quedará... el Toti". Por cierto, la agrupación de buitres leonados se ha quejado de que nadie fue a hacerse la foto cuando rescataron a uno de ellos la semana pasada. Qué fallo. 






.....
.....
 

Correo electrónico


Volver al índice