CARMEN
ORDÓÑEZ © Alfonso López Domínguez
En primer lugar, manifestar el más profundo pésame por el fallecimiento de una mujer, joven y magnífica, candela que se llevó el viento, lejos de este mundo sin poetas, mito que en cualquier otro lugar hubiera producido hermosas páginas de creación literaria o artística, nostálgica utopía de un sueño de libertad y amor que quizá no esté permitido a los mortales, como no sea pagando un alto precio. Ahora yace junto a las brisas de poniente, allá en la Aldea originaria, aroma de pinos y enebros en flor, rumor de playa lejana, salinos besos del mar atlántico, que tantos mundos baña.
Adiós, Carmina Ordóñez, aquí nos quedamos, desatentos a la cutrez de tanta gente sórdida y aprovechada, de estos palmeros del impudor, romeros de ocasión que tantas veces hacen el camino que lleva a los santuarios de la comunicación basura. Mandaron cámaras a Ronda, para nada. Al final se quedaron para informar del corte de luz, y de los mosquitos que pican sin hacer ruido, triste penitencia para quien no tiene otra cosa que contar. Cuidado con estos expósitos de la información, pequeños o grandes córvidos bien o mal pagados que sacrifican, mañana y tarde, la imagen de una persona, de una familia o de un pueblo en el sucio altar de su audiencia.
Sin embargo, esta semana, en Ronda, está siendo de lo más movidita en las áreas de cultura y divulgación universitaria, e incluso en el mundo político, que se reactiva a última hora, justo antes de entrar en esa carrera final hacia las vacaciones de agosto. Hemos tenido un pleno más que animado, con dos hermosos duetos, uno formado por Morales-Herrera, y el otro, interpretado por Marín-Fraile. Llovían las diatribas en una y otra dirección, en este pleno de mitad y cuarto, pues el otro cuarto de la Corporación lo compone el fruto ajado de los votos más lastimosos que se hayan podido dar nunca a nadie. Pongamos que hablamos del GIL, si es que todavía existe con ese nombre.
Pequeño rifirrafe entre el portavoz del PP y la delegada Morales Ovalle, sabia y discretamente terciado por la concejala Fernández Lobato, con ese sublime do de pecho que la caracteriza, tan magistralmente recogido por las cámaras. De otra parte, el tema de discusión entre PSOE y PA no fue otro que la actitud mantenida por la Maestranza, que no cede instalaciones, ni muerta, para el general disfrute del pueblo al que pertenece. El supuesto enfrentamiento verbal terminó con la consabida palmadita en la espalda y el cigarrito de rigor, a lo que ya nos tienen tan acostumbrados, que incluso podríamos fiarnos de los candados de Chamorro antes que de ciertos conocidos y expertos políticos locales.
Lo verdaderamente lastimoso es la imagen que el pueblo de Ronda tiene de su Maestranza, que sigue envuelta en esa nefasta bruma compuesta por una tópica mezcla de señoritismo y gañoteo, estampa feudal y distante que no se lava con becas, ni con selectos acontecimientos culturales, ni con la magnífica gestión del staff en cuanto a la conservación y uso de un monumento tan importante como la Plaza de Toros y de todas esas otras instalaciones. El Sr. Marín Lara no hizo populismo ni demagogia. Se limitó a denunciar esta realidad, y no es labor de "instituciones", sino de personas concretas, el acabar con esta situación y reconciliar a Ronda con una de sus más distinguidas señas de identidad, cosa que no se consigue, obviamente, con represalias.
Hablando del delegado de nuevas y viejas tecnologías, a ver cuando el INM dispone de datos fiables y continuos respecto a las efemérides meteorológicas de Ronda. La mitad de los días no salen los datos, y cuando llegan, hay que ver cómo. Mucho más segura es la EMA de la Red AIF de la Junta, sita en el Cortijo de los Pinos (MA004), que mantiene sus datos constantes y fiables, tal como le gustan al insigne profesor Castro Salanova y a los hermanos Morillas. Así pues, desde el 1 hasta el 25 de Julio hemos tenido una máxima de 38,4 y una mínima de 9 grados, con catorce días alrededor de los 15 grados, cuatro igual o menos de 10 grados y el resto sobre los 20 grados. Las máximas más frecuentes han sido de 29-30 grados. El fenómeno más significativo lo han sido las noches tropicales (más de 20 grados) que hemos tenido desde el viernes pasado, desde que se fue Carmina. Descanse en paz.