Eclipse
 La verdad es que andamos todos un poquito eclipsados este verano de marras, que está resultando bastante cutre para ser nada menos que el último del milenio. Lo de que haya habido hasta tortas por conseguir gafas especiales ( muchas de ellas defectuosas, para que luego digan que la picaresca es cosa nuestra), por ahí por Francia y Alemania, me parece ya el colmo. Con lo fácil que es pedirle unas gafas de soldador al chapista de dos casapuertas más abajo de tu calle. Y al final para ver durante algunos segundos una de las chorradas más grandes que puedan verse a lo largo de una vida. Al final es como una luna mora, en cuarto creciente, pero al revés, es decir, como un sol moro tapado por una luna más negra que un tizón. Qué cosas.
 Todo ésto sin embargo se ofrece como la gran oportunidad para pensar en lo efímero de nuestra vida, la fragilidad de nuestra existencia, la futilidad, fugacidad, contingencia y astringencia de nuestro ser. Sin embargo, vamos al entierro de un familiar o amigo y nos da por hablar de política, impuestos, ofertas inmobiliarias, tipos de interés, prensa del corazón, chascarrillos varios y demás etcéteras. Es decir, que cuando realmente le vemos las orejas al lobo, nos solemos salir por la tangente. Debe ser prerrogativa de la humana condición la de volverse trascendente ante la contemplación de cósmicas fruslerías así como de escurrir el bulto cuando la realidad invita a acordarse de ciertos temas.
 Lo que está en eclipse total es la política, a todos los niveles. Y es que no aprendemos nunca. Hace casi mil trescientos años, me parece haber leído en algún libro que un conde traidor, un tal Don Gilián, Conde de Los Angeles de San Rafael, anduvo trapicheando por Ceuta y por Melilla, y  ante la GILipollez colectiva de los políticos de entonces, organizó una moción de censura con paso del Estrecho incluído, lo cual llevó a su formación política, debidamente engrosada con varios miles de tránsfugas, a ocupar la mayoría de los Ayuntamientos,  llegando a repetir  hasta doscientas legislaturas, más o menos, en algunos de ellos. La coalición pro gubernamental pro democrática de entonces, encabezada por Don Rodrigo Mari, el último rey de los peperos, junto con su antes enemigo, pero ya luego después amigo y aliado Abu Al Muni A Tomarse El Güisqui,  fue terriblemente derrotada en la batalla que es la Monda, muy cerca de Acinipo, junto a las Comunidades gobernadas por el PSOE.
 Para que luego digan que los eclipses no afectan al coco. Pero bueno, da igual. Ya sé que tampoco me admitirán nunca en la Real Academia de la Historia. Tan sólo indicar que, según la bibliografía consultada al respecto, y acabando ya esta breve reseña pseudohistórica, aquella citada "organización al servicio de intereses privados de una persona, utilizando métodos radicalmente contrarios a los usos democráticos", terminó por urbanizar España entera, siendo numerosos los edificios civiles, religiosos y militares que se construyeron, alguno de los cuales perdura glorioso hasta nuestros días. Incluso hubo una urbanización de lujo en Medina Azahara, en la Sierra de Córdoba, que fue luego demolida por no ajustarse al PGOU aprobado por la Junta. De ahí viene la célebre frase que le dijo su madre al Rey Chico junto al Puerto del Suspiro: "cha ves, hijo mío, lo que te pasa por enfrentarte con la Junta"
 En fin, dejemos tan escabroso y eclipsante tema para pasar a uno más acorde con la etapa veraniega que no obstante lo anterior, seguimos gozando y disfrutando, gracias a nuestra innegable aptitud para soportar las más asfixiantes temperaturas, los más enconados atascos, las más bestiales clavadas y las menos refrescantes noticias periodísticas que caber pueda imaginarse. No es de extrañar entonces que la gente tan sólo quiera playa, y más playa. El interior se queda solo, el agroturismo es una quimera, el turismo de naturaleza una utopía, el cultural una ruina, tan sólo Ronda resiste, fidelis et fortis, fiel a sus huéspedes y visitantes, aunque sus naturales la abandonan igualmente y se van, entre otras playas,  a Sabinillas, traidores.El turismo de interior, en serio, está pasando un mal trago.Son muchas las inversiones que no están siendo correspondidas con una demanda aceptable.
 Nada, hombre, eso está arreglado de momento. En dos meses tenemos sembradas palmeras desde el Pinsapar de Grazalema hasta los Picos de Europa, y paseos marítimos en todos los ríos de España, desde el Pisuerga hasta el Guadiaro. Apartoteles de catorce plantas mínimo desde los Alcornocales hasta San Vicente de la Barquera, urbanizaciones por un tubo y reclasificación de suelo hasta que no quede un sólo metro cuadrado por edificar. Como sea y con lo que sea. Luego, ya veremos. Cuando se vayan cayendo, ya construiremos más.
 Vale, vale. Y luego, la luna. Valiente "eclipse" nos ha caído encima.


 
 
 
 
© Alfonso López Domínguez 
Publicado el 13 de agosto de 1.999 en
 
el Periódico de RONDA