Arunda campestre Encuentros con la Ciudadanía
Un tranquilo día de campo

I. Vaya levantera

II. Al final, como siempre  
 

RONDA

50. La empresa “Promociones Club de Campo y Golf de Ronda”, presidida por Luís Solana, ex presidente de Telefónica y ex director general de Televisión Española, está promoviendo un proyecto turístico y de ocio en 8 millones de metros cuadrados de una finca forestal de la Serranía de Ronda, declarada Reserva de la biosfera por la UNESCO. Su plan urbanístico ha sido recurrido por la Junta de Andalucía ante el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía. La Administración Andaluza no es la única que ha puesto objeciones al proyecto, aunque ha consentido su tramitación, sino que la Unión Europea ha abierto un expediente informativo sobre este proyecto urbanístico, según los ecologistas. Aunque la declaración de la Sierra de las Nieves, donde se ubica el proyecto, como Reserva de la Biosfera se produjo en 1995, con posterioridad a la aprobación del PGOU que recalificaba el suelo, el hecho de ejecutar estas dimensiones podría provocar la pérdida de esta catalogación. Además, parte del proyecto se ha realizado conociéndose ya la declaración de la UNESCO.

El recurso del Ejecutivo de Chaves supone un paso atrás a la actitud que ha mantenido hasta la fecha el Gobierno andaluz, que ha dado luz verde a toda la tramitación administrativa, al respaldar en 1994 el PGOU que declaraba urbanizable a la finca forestal y en 1995 el plan parcial y, posteriormente, el definitivo.

Este respaldo se produjo al aprobar la Comisión Provincial de Málaga la revisión del PGOU en mayo de 1994 y el 27 de julio el Programa de Actuación Urbanísica (PAU). El 18 de abril de 1995, esta comisión aprueba también el plan parcial del suelo urbanizable ordenado “Merinos norte”.

Sin embargo, el 29 de julio de este año, cuando el actual alcalde andalucista de Ronda, Antonio María Marín, aprueba por decreto el plan que permite el inicio de las obras, la Junta de Andalucía recurre esta decisión y pide la paralización de las obras que ha venido autorizando en los últimos años.

El artífice del proyecto es el polémico empresario valenciano Jorge Juan Flor Gallén, que ha presidido esta sociedad hasta el mes de octubre, cuando se ha incorporado Luís Solana, pero mantiene la vicepresidencia. En 2001 el Tribunal de cuentas le embargó hasta 21 propiedades tras detectar irregularidades en la subvención de más de 31 millones de pesetas que recibió de la UE, a través del Feoga.

Como arquitecto del proyecto ha figurado el que fuera consejero de Obras Públicas de la Junta de Andalucía, Jaime Montaner, que, según las fuentes consultadas, habría sido el principal valedor del mismo ante las autoridades locales y autonómicas. De hecho, el principio impulsor de este polémico complejo de ocio es el ex alcalde socialista de la localidad Juan Fraile, hoy presidente del Patronato de Turismo de la Costa del Sol y vicepresidente de Unicaja.

Las dos razones fundamentales por las que la Junta de Andalucía ha recurrido el inicio de las obras, que ya habían sido denunciadas por los ecologistas y los afectados por este macroproyecto, son la inviabilidad hídrica, como consecuencia del informe contrario de la Cuenca Mediterránea Andaluza, y por superar la edificabilidad recogida en el informe de impacto ambiental.

El proyecto de la empresa presidida por Luís Solana no es el único que amenaza a este paraje natural y la destrucción de más de quince millones de metros cuadrados de estas dehesas.

El caso que ha provocado la indignación de la zona, tanto de los residentes como de los ecologistas y de la alcaldesa de Cuevas del Becerro, Isabel rosado, el principal municipio afectado por los proyectos urbanísticos, es la construcción de un circuito de velocidad.