Niurka 
 De entre las pocas noticias que adornan las portadas de los periódicos en este plastoso final de agosto, dos acontecimientos me llaman más la  atención en estos días de extrema canícula, destacando sobre otras cuestiones que quizá la merezcan con mayores motivos, pero que tampoco cabrían en el corto espacio de este trabajo. 
 Dado que en Ronda la actualidad local padece de agotamiento crónico, presentando un cuadro preagónico y terminal, debido a la casi total ausencia de eventos dignos de mención, habrá que recurrir al comentario sobre lo que acontece allende nuestro exiguo y concreto entorno. En estos cansinos y amorfos días de apabullante calina, es frecuente escuchar, por ejemplo, las quejas sobre la escasez y arbitraria distribución de las entradas para la corrida goyesca, acaparadas por quién sabe según el gusto de quien hace los comentarios. 
 También cabe enterarse de la extraña forma de llevar las cuestiones de protocolo por parte del Ayuntamiento y sus responsables, con episodios tan peregrinos como el de dejar a las damas goyescas plantadas a las tantas de la madrugada en la plaza del Socorro, sin más amparo que el de ellas mismas y sus propios familiares. 
 Luego tenemos el sempiterno debate de la feria del centro, entre quejas y cajas destempladas, explicaciones sui generis desde el propio Consistorio, falta de soluciones creativas, e indiferencia o dejadez generalizadas. ¿Están a favor, o en contra ?. Parece que están por el duro pero no por los veinte reales. No se aclaran al respecto. Al final todo parece abocado a que salga un churro. Hay mucha apatía de por medio. Demasiada. Tanta que pueden tirar por tierra las poquitas iniciativas que se están planteando de momento. 
 Son temas de conversación que poco ayudan a salir del soporífero bochorno, del tedio y la meditabunda cavilación en que nos encontramos sumidos los que tenemos la suerte o la desgracia de no veranear en este mes y deambulamos de la casa al curre pasando por repetidas ingestas de tintos de verano, tubos de cerveza, agua mineral, o lo que se encarte. Qué larguito se está haciendo este mes de agosto puñetero. 
 Así que vamos a dar caña al primero de los temas a que antes me refería. Me pone los pelos de punta el cachondeíto que se traen por la parte de Cataluña los señores políticos que deshojando la margarita parece que al final sí le van a subir a los pensionistas no contributivos entre seis y ocho mil pelas. Cuando a principios de año el señor Chaves le subió a los pensionistas andaluces unas 750 pejetillas mensuales, quizá no supiera ( o sí ), que iba a destapar de nuevo la caja de los truenos de la acojonante, secular y despreciable desigualdad entre ciudadanos de un mismo Estado, el español, por ejemplo. 
 En su constante e inicua cruzada contra el Gobierno Central, él no imaginó ( o sí ), que la nueva e ingeniosa putadita no iba a quebrar en absoluto la imagen del partido oponente, poniéndolo, como ominosamente pretendía, en un maquiavélico brete, ni que siquiera iba a trastocar el sistema de caja única, sino que, mire usté por donde, lo que se iba a quebrar de nuevo era la igualdad entre españoles, poniendo en evidencia una vez más que un catalán puede percibir de una tacada diez veces más que un andaluz a cuentagotas, si es que llega el caso. 
 Pero bueno, allá estos señores con su mercadeo de votos. Ya estamos viendo que en la Bolsa de votos de Barcelona éstos se cotizan 10 a 1 respecto a la Bolsa de votos de Sevilla. Y mientras tanto, el  Gobierno Central ,como el Ayuntamiento de Ronda con la feria del centro. Que ni el duro, que ni los veinte reales. Que ni siquiera los treinta céntimos de euro. Pues que se vayan... a Toledo, que allí estarán fresquitos. 
 Lo cual dudo, porque calor que hace en Toledo, es más bestia aún que el de Sevilla, donde por cierto se están celebrando unos Mundiales de Atletismo que por una vez dejan de lado al fútbol en su odioso monopolio de la atención deportiva. Pues bien, y este es mi segundo tema de reflexión agosteña: vaya cantinela la que tiene el personal con el rollo de la calor. Algún comentarista de televisión, algún que otro periolisto, diversos atletas, y su hermana con papas, abundan y abusan en el tema, tanto, que ya hasta da un poquito de asco. 
 Por poner un ejemplo, los 20 y los 50 Kms marcha, en los que la selección española tenía grandes esperanzas de medallas, han sido encabezados por sendos rusos, a los que sus estepeñas experiencias en las gélidas llanuras siberianas les han bastado para imponerse en el "infienno" sevillano. Yo creo que a la organización del Mundial le ha faltado un detalle: pasar la cuba o el camión de los bomberos regando el tartán entre lidia y lidia, entre carrera y carrera, para así satisfacer a esos grandes deportistas que, a falta de excusa mejor, se han vaciado de calor. 
 Con el debido respeto, y en el ecuador del Campeonato, creo que con setenta u ochenta participantes, la selección española podía estar haciendo un papel un poquito mejor. El esfuerzo  
y la ilusión puestos por las instituciones sevillanas así lo merecen. Por eso, y como ejemplo destacado, hay que dar las gracias a Niurka, por sacarnos de este marasmo de mediocridad, por ser tan gran deportista, y por hacernos sentir por una vez orgullosos de ser españoles. 
 Simplemente, porque ella lo es. 


 
 
 
 
© Alfonso López Domínguez 
Publicado el 27 de agosto de 1.999 en
 
el Periódico de RONDA