Politizar
 No es un verbo afortunado, es de uso bastante indebido, y que ni siquiera debería utilizarse en la mayoría de las ocasiones. Se suele confundir con polemizar, que a su vez se confunde abundantemente con controvertir, que igualmente se toma a veces por discutir, que asimismo se  relaciona con pelearse o contender, generalmente usando del verbo o palabra. Por tanto, y tras sucesivas confusiones, no están tan lejos los términos política y pelea. Dicho todo ésto, y sin ánimo de polemizar, ni de controvertir, ni por supuesto de discutir con nadie, me atrevería a afirmar que  casi todo lo que se mueve, se hace o se dice, está politizado.
 Se politizan, entre otros,  la amistad que no es tal, la vida familiar, Marta, ves tú las películas, la cuidada tertulia cultural en horario estrictamente laboral, la prensa más o menos droga y adicta, la reunión de antiguos alumnos sales y anos, la cola del paro,  los tintos de verano y los rebujitos, los complós y las artimañas del bata negra ese tan malo que mortifica a los pitufitos separados o divorciados, la madre del cordero, el sexto de la tarde, la cesta de la compra, compra de votos, devotos del vivir a costa de lo ajeno, y así sucesivamente por siempre bendito amén.
 Se intenta politizar la corrida goyesca, a toro pasado, el cual no fue enchiquerado, cuando todavía ahora se siguen produciendo interpretaciones, que son cuando menos extrañas, y que lo único que consiguen es faltar al respeto a la propia institución y a las personas que tan dignamente la representan. No se debería justificar el exabrupto colectivo de un público que no tiene forma mejor de celebrar la memoria del Maestro que formando el pitote padre.Se comprende la justa indignación de quien llega a pagar hasta 30.000 pesetas por una entrada en la reventa, y ve frustadas sus demandas de espectáculo y triunfo taurinos. Pero, aún con toda la razón del mundo, llegado el caso, siempre existen unas formas y unas maneras para expresar el legítimo descontento cuando éste surge.
 Subliminal: por tanto, a menos que se quiera justificar el Gamberrismo, se busque la Intoxicación y se inventen Latrocinios en provecho propio, no parece adecuado querer politizar a estas alturas unos sucesos que han pasado ya al baúl de los recuerdos colectivos.
 Se intentó politizar el tema de la feria del centro, y al final, nada. Quien esto escribe, que no es nada feriante, pasó una agradabilísima tarde del miércoles deambulando por dicha feria y da fe y testimonio de que lo que había, estaba muy bien montado y organizado.Incluso pasó por la Plaza del Socorro un artista muy importante, en chanclas y con un paraguas, acompañado de una señora buenísima, que creo es la ex mujer del dueño del Play Boy. El artista en cuestión es un roquero melódico que se llama Rod Stewart y que canta por Chiquetete unas canciones con letras muy bonitas que dicen cosas como: "uen ai nid yuuuu, ai clous maiais an siii yuu". Bueno, a lo mejor no era él. Bueno, al final toda aquella plaza estaba llena de botellas rodando por el suelo. Rolling Socorro. Festival de Bece Rock en la Cueva. Qué cosas.
 Volviendo a la realidad, lo que sí es cierto y es serio, y así hay que mencionarlo, es lo referente a la meritoria labor que los empleados de Soliarsa han llevado a cabo durante esos días, pareja a la que desarrollan durante todo el resto del año, y que hay que reconocer y que agradecer. La mejor forma de hacerlo, es cumpliendo las instrucciones para depositar las basuras en los contenedores, de 8 a 10 de la noche, bolsas cerradas, domingos y festivos no. Dejar de  tirar tantas porquerías al suelo, hombre, que luego tiene que venir un trabajador a quitarlas.
 Subliminal: no cedamos paso al Guarreo, al Incumplimiento sistemático de obligaciones,  ni al Lenocinio político que nos amenaza. 
 Se politizan hasta las matemáticas, utilizándose la rumorología polinómica para definir lo que es y lo que puede ser una mayoría de gobierno en algún municipio tan, tan cercano, que ya nos hemos quemado. Por ejemplo, si el polinomio 7+3+1es igual a 11, pues el otro polinomio 8+2+1 también lo es. No es tan difícil ¿verdad?. Hasta algunos compañeros míos de trabajo lo han adivinado.Unos monstruos, según se mire.El otro día les hice una encuesta: a ver, qué pasa con tanta protesta  sobre Ronda, y tras ardua controversia, se sacaron por fin cuatro conclusiones, a saber: que los contenedores huelen muy mal, que le echen algo de pintura a la pintura de los pasos cebra, que  las casas que están caídas en la Ciudad hay que arreglarlas y que los contenedores huelen muy mal. No sé si quedármelos o regalárselos a una ONG. A mis compis.
 Lo único que parece no estar politizado es el Equipo de Gobierno del Ayuntamiento de Ronda. Ya sabemos que trabajan catorce horas al día todos los días de la semana, del año, y de lo que queda de siglo, pero como dice el refrán, además de serlo hay que parecerlo. Trabajan a destajo, a deshoras, a desgana, a despecho, veinte presas hemos hecho a despecho del inglés, y han rendido sus pendones cien naciones a sus pies. Pero, por lo visto, no se ha enterado nadie. Existe una evidente falta de canales y fluidos de comunicación entre la Corporación y el pueblo soberano que... pues eso. Con la cantidad de cosas que se están haciendo, cómo es posible que sólo se haya dado a conocer la plantación de una palmera ominosa y repugnante donde los ricos también lloran.
 A los pobres ya no nos quedan lágrimas.


 
 
 
 
© Alfonso López Domínguez 
Publicado el 10 de septiembre de 1.999 en
 
el Periódico de RONDA