HOMENAJE
EN SERIO
©Alfonso López Domínguez
He leído en algún medio provincial (por ahí, que se dice), que los socialistas no se fían de "la encuesta" y la van a poner en cuarentena. Mejor la archivan directamente. Pero hombre, a quién se le ocurre prestar atención. Llamarle a eso estadística es una auténtica temeridad. Quién ha visto cosa igual. Y el caso es que se lo creen. Vaya "departamento" de protocolo dedicándose a hacer llamaditas molestando a la gente. Luego, pasa lo que pasa con las invitaciones.
Protocolo, el de mi compadre Juani organizando la entrega de obsequios y galardones con motivo del 25 aniversario de la ceremonia de jura, como colegiado, de nuestro querido letrado-funcionario-político José Herrera. Aunque ya nos aclaró Pepe, en su adusto discurso, que la política es una afición para él. Para quien no lo es, en absoluto, es para su compañero de profesión y actual partenaire político, el señor alcalde, que no se dignó a asistir al homenaje, y ni siquiera a mandar una nota de adhesión, como sí hizo algún amigo y colega.
Cómo fiarse de gente que valora en tan poco la amistad, el compañerismo, y ni tienen un detalle, aunque sólo sea por interés. Qué les hace falta a Pepe Herrera y a su mini equipo habitual para darse cuenta de con quién se las están gastando. ¿Piensan seguir sacrificando a su partido en aras de perpetuar su poder personal? ¿Van a seguir liquidando el Partido Popular rondeño con tal de no perder la poltrona?
De todas formas, merecido fue el agasajo y simpática la convivencia. No me extraña que la "ciudad digital" de Ronda esté sin web oficial desde que se fue Isa Aguilera. Nuestro buen Pepe nos confesó ser un desertor de la olivetti y un neófito en lo del "word y esas cosas raras". Y nos consta que es un lumbreras y un gran profesional, no como otros que hacen el ridículo en cuanto alguien presta alguna atención a lo que acaban de decir.
Quiero emular a Juani y promover mi pequeño homenaje a mi amigo José María Mirones, que nos salvó el tipo el día de la goyesca aguantando estoicamente durante tantas horas en aquel puestecito oscuro que le prepararon, después de hacer el reparto en dos días. Nadie fue a echarle una mano, ni siquiera a llevarle una cerveza. Nadie me ha preguntado si te debemos algo, hermano, y ya eres testigo de lo que se oculta bajo tanta arrogancia.
En fin, volvamos a la realidad amable de la gente normal. Gracias a Apymer, a Gestior y a Unicaja, por las magníficas charlas impartidas durante este mes por Juan Carlos Gómez Ferrón, jefe de la Unidad Regional de Inspección de la A.E.A.T., y que tanto estamos disfrutando los que nos dedicamos a esto, por profesión y también por afición, cómo no.