Publicado el mes de ENERO de 2000 en SURAGRO Revista de cooperativas
Mejorado a 800X600

 
FRECUENCIA MODULADA
Labrador. Acabo de ver un programa de simulación para calcular los efectos de la modulación de las ayudas directas según el nuevo sistema que se pretende implantar y le puedo asegurar que nunca he visto cosas tan raras. Por lo visto hay que modular algo, y luego una agenda con efecto 2000, más una velocidad de crucero con unos coeficientes y unos estratos, que no me entero.Cuándo se hartará esta gente de inventar cosas, como digo, tan raras.
Isidro. Estamos definitivamente perdidos, amigo mío. Entre las pegas, los papeleos y la frecuencia modulada ésta que nos pretenden endosar en estéreo,como no la sintonicen bien, al campo le quedan tres telediarios. El año 99 ha sido de auténtico órdago. Entre la sequía, las crisis sectoriales, las montañas de papeles y requisitos, más parece que quieran cargarse definitivamente la agricultura.
Según parece, lo que se está planteando es  la reducción por la vía de la modulación de hasta un 20% en el conjunto de las ayudas directas pagadas por la Unión Europea.Los fondos que se obtengan por estas reducciones, se supone que a costa de las explotaciones más grandes, no irían por supuesto a las explotaciones más pequeñas, sino que se dedicarían a otros fines, tales como jubilaciones anticipadas, medidas agroambientales, reforestación o para las zonas desfavorecidas.
Labrador. Tal y como usté lo plantea, esto significaría más paro, y por supuesto, subdivisión de fincas, sin por ello solucionar los problemas de los  pequeños agricultores.Además, usté me va a perdonar, pero yo cuando oigo eso de agroambientales, reforestación y zonas desfavorecidas, me suena a camelo. Mucho camelo.
Isidro. De los 3,3 millones para ariba, no te mojes la barriga. Empiezan por quitarte el 4 por ciento para llegar hasta el 20 por ciento. ASAJA se opone a que se recorten las ayudas a los profesionales de la agricultura con independencia del importe de dichas  ayudas, siendo profesional el que perciba más del 50% de sus ingresos de la agricultura, sea persona física o jurídica. Además, muchos de los que perciben menos de esos 3,3 millones no son agricultores profesionales.
Labrador. Con lo que se embrolla aún más la cuestión. Por qué 50 por ciento y no cuarenta o sesenta. Si tengo otra fuente de ingresos que no sea la agricultura y declaro la verdad, estaré en desventaja respecto a quien no declare o declare mal. Otro follón.
Isidro. Usté no se preocupe, que hay quien está completamente de acuerdo con ésto de la modulación, siendo para ellos algo indispensable a fin de lograr un reparto justo de las ayudas y para mejorar la explotación familiar. El problema es cómo.
De momento, ya tenemos bastante con el retraso en el pago de las ayudas PAC, que en nuestra Comunidad es especialmente evidente, siempre según datos y manifestaciones de Asaja. El plazo para hacer efectivo el pago de estas ayudas comenzó el pasado 16 de octubre y terminó el 31 de diciembre. Sin embargo, como suele ser ya habitual, hay que esperar hasta los últimos días del plazo previsto para que se vean cumplidos los mismos. Puede que esos fondos, destinados para la agricultura, se estén usando mientras tanto para otras cosas, razón por  la cual se espera al último día para su abono, precisamente en un año en que agricultores y  ganaderos han salido malparados como consecuencia de tantos problemas, entre los que se encuentra la sequía, para la que por cierto se arbitraron préstamos blandos en anticipo de estas ayudas que luego tanto se demoran. Una vez más, hay que lamentarse de que mientras para unas cosas son extremadamente estrictos, con tantos controles, requisitos e inspecciones antes de pagar las ayudas, no tienen la misma diligencia cuando se trata de pagar los dineros que son del agricultor o ganadero.
Las pasadas Navidades tuvimos ocasión de compartir la comida que ofreció SURAGRO con motivo de tan entrañables fechas. Contrasta la camaradería e incluso optimismo de tanta gente buena con la desasistencia de la que es objeto el sector por parte de quien dice protegerlo y que tanto se viene poniendo en evidencia por las distintas organizaciones agrarias. Como resumen y compendio de lo que fue 1999, habrá que  decir que otro añito como éste, y ya no van a quedar más papeletas que rifar, porque las tendremos todas.
Labrador. No proclame usté tanto. A lo mejor habrá que estarse callados, por aquello de que Virgencita, que me quede como estoy.
Isidro. Lo malo es que seguramente llevará usté la razón. El campo andaluz sufrió durante 1999 unas pérdidas por la sequía de unos 318.500 millones de pesetas, el olivar con pérdidas de 171.500 millones, los cultivos herbáceos con 69.700 millones y la ganadería extensiva  con 60.300 millones. Labrador. Está bien la cosa.

 

© Alfonso López Domínguez