Publicado el mes de NOVIEMBRE de 1.999 en SURAGRO Revista de cooperativas
 
 
Precios desmesurados 
Labrador.Mucho se está hablando estos días de la especulación y trapicheo que se produce con la compra venta de fincas rústicas o explotaciones agrarias cuando convergen o se unen factores que favorecen el flujo de capital hacia valores-refugio o bienes-refugio como es el caso que nos ocupa. En estos momentos, se unen la activación económica a la bajada de tipos de interés, y sobre todo, a la incertidumbre que provoca la llegada del euro. Todo ello sin tocar para nada el tema del blanqueo de dinero, puesto que para debatir sobre ello existen muchos expertos, y para perseguirlo, bastantes medios. Otra cosa es que se utilicen. 
La gran perjudicada de toda esta situación es, como casi siempre, la pobre agricultura. Podría decirse que pocas veces como ahora ha estado tan limitado el acceso a la propiedad agraria. Por culpa de los precios tan desorbitados que han alcanzado las tierras productivas en relación con sus propias capacidades de producción, se hace imposible o cuando menos disuasorio y por supuesto absurdo invertir un capital enorme con la intención de obtener una producción exigua y en absoluto rentable. En resumen: el campo lo están poniendo por las nubes, no para que produzca, sino para que se refugien en él capitales temerosos, algunos de ellos de dudosa procedencia. 
Isidro.Para ilustrar lo anteriormente dicho, observemos los precios de adquisición (meramente orientativos) de fincas de la zona, tanto de labor como de olivar. He puesto los valores en pesetas españolas (ESP) y al lado en euros (EUR), para ver lo que nos vamos a divertir dentro de poco. 
Tabla No. 1

En segundo lugar, vamos a ver las producciones medias por cultivo y superficie en aquellos más representativos o idóneos para las tierras que hemos detallado. Tampoco estos valores pretenden basarse en un estudio exhaustivo, sino simplemente ser ilustrativos de la proporción que luego definiremos. 

Tabla No. 2
 
 
 Continuaremos, considerando unos rendimientos aproximados basados precisamente en los coeficientes corregidos que se establecen en el sistema de estimación objetiva por módulos. 
 Tabla No. 3
 
 
 Por último, llegamos a la proporción que al principio se buscaba, es decir, cuánto me va a costar adquirir la finca y qué voy a obtener por ella. 
Tabla No. 4
  
 
 No se nos olvida lo más importante, desde luego. Si calculamos las amortizaciones del inmovilizado que la ley permite, y que en estas cuantías en que nos estamos moviendo para este tipo de explotaciones, sobre todo si son de inicio, pueden oscilar entre el 30 y el 35, llegando muy bien hasta el 40 por ciento del rendimiento antes obtenido, nos daría algo así como: 
Tabla No. 5
 
 Isidro. Hago salvedad de que, excepto las subvenciones del girasol, que se han tomado directamente de la prospección que la revista SURAGRO hizo en el pasado número, todos los demás datos han sido recogido directamente de conversaciones con agricultores y corredores de fincas, por lo que pueden darse por muy válidos, salvo errores, y referidos a la situación actual e inmediata pasada. 
Labrador. Concluyendo: que algo que cuesta 120 millones no llega a los dos millones de rendimiento al año, nos pongamos como nos pongamos. Algo que puede llegar a costar 134 millones no deja ni dos y medio, y así sucesivamente. Y si se pide un préstamo hipotecario, de por ejemplo 50 millones, a los tipos medios actuales, puede muy bien suponer una anualidad de más de 3millones y medio de pesetas durante 20 años, con una carga financiera el primer año de unos dos millones doscientas mil. Así pues, la solución es trabajar toda la vida, no comer ni gastar absolutamente nada, y aún así no habrá bastante para pagar el préstamo. 
Isidro. Después de todo, el campo ya no es para quien lo quiera trabajar. 
© Alfonso López Domínguez