FISCALIDAD Y AGRICULTOR
A la hora de enfocar el contenido de esta colaboración, se planteaban varias posibilidades. Desde la mera enumeración de disposiciones legales y reglamentarias de índole tributaria aplicables al agricultor y ganadero, con las normas y obligaciones formales que las mismas conllevan, hasta la consecución de una serie de monografías sobre temas concretos, siguiendo un guión predeterminado.
La primera posibilidad hubiera supuesto una publicación más, de carácter enunciativo, de tantísimas como hay, que ni aclaran nada, ni hay nadie que tenga la paciencia siquiera de ojearlas.
La segunda, más de lo mismo, hubiera supuesto igualmente una especie de ladrillo más de tantos como hay editados en publicaciones de todo tipo, desde folletos informativos hasta libracos que como digo, poca gente tiene valor y tiempo de tragárselos.
Ambos caminos se antojaban igualmente fáciles y ramplones, desde el momento en que bastaría con copiar más o menos literalmente de la extensa bibliografía que sobre estos temas circula o más bien vaga por las estanterías y mesas de despacho de tantos profesionales, gerentes o empresarios agrícolas.
Desde el folletito que publicaba la Agencia Tributaria, hasta el librito que nos regalaba la Caja tal, pasando por el moderno CD-Rom que nos endilgaba la editorial de turno, cuántos de éstos tiestos yacen polvorientos en medio de montones de facturas, guías, archivadores, muestras, cacharritos de cerámica y otros adornos por entre los que salamanquesas y grillos escaquean sus devaneos veraniegos.
Hablo en pasado porque ya ni la Agencia publica su folletito, ni la Caja tal nos regala nada, ni tenemos dinero ni ganas de comprar algo tan inútil como puede llegar a ser un disquete informático.Sin embargo, y valga la paradoja, cada vez nos van a hacer más falta. Y lo que es peor, tendremos hasta que leerlos.
Qué lejos y que cerca están aquellos días en que el agricultor, el ganadero, la cooperativa, funcionaban sin tanto papeleo. La imagen tópica del hombre de campo, curtido por mil soles, empapado por cien temporales, patético en su soledad ante la adversidad meteorológica, ha dado, está dando lugar a marchas forzadas a la otra imagen del empresario agrícola cada vez más burocratizado, cada vez más agobiado por normas y disposiciones de todo rango, que en el aspecto fiscal están llegando al límite del paroxismo.
Necesidades del guión. Así lo impone nuestra inclusión en la moderna agricultura europea y en el mercado único. Toda esta normativa no pretende más que homologarnos con nuestros homónimos de la Unión Europea, con los que no tenemos más remedio que compararnos y competir, ya que el hecho irreversible es que estamos dentro, para lo bueno y para lo malo. Pero es que hemos dado un salto de 50 años en poco más de una década.
Sería este el momento de pedir a nuestros legisladores que no legislen más. Que compilen, refundan, simplifiquen un poco las cosas. La atención que se ha de prestar a tanta normativa, tan dispersa, compleja y parcheada nos hace dedicar mucho tiempo y mucho dinero que es muy necesario para otras cosas. Ellos no tienen otra cosa que hacer más que legislar. Nosotros tenemos que sacar adelante nuestras explotaciones, como sea.
Cuestiones tales como los regímenes de IVA: general simplificado, especiales. Las Estimaciones en Renta: Directa, Coeficientes, Módulos. Las renuncias, revocaciones y exclusiones. Las personas físicas, jurídicas y las entidades en régimen de atribución de renta. La ganadería integrada.Los servicios accesorios.Las obligaciones formales y registrales. El modelo 037 y sus crucecitas. Las declaraciones trimestrales y anuales y sus plazos. Las informativas del Artº 111. Los tipos del IVA. La compensación en el régimen especial.Las retenciones. Pagos fraccionados e ingresos a cuenta.Los modelos 190, con sus letritas... ¿sigo?
Sería nuestro deseo que Vdes también colaborasen con la entidad Suragro, planteándonos temas concretos de su particular interés. Nos parece mejor desarrollar los temas partiendo de una casuística concreta, cercana a la realidad. Dejarnos de teorías, yendo a lo práctico, ya que es la única manera de sacar entre todos algo de provecho. Esperamos su colaboración y su apoyo.
ALFONSO LOPEZ DOMINGUEZ. Ronda, noviembre de 1.997